«Lo que se puede ver y nombrar, se puede comprender».


  • En él, las funciones ejecutivas no son conceptos abstractos: son Guardianes.
  • Las interferencias no son «las malas»: se convierten en Nubarrones.
  • La autonomía no aparece de golpe: se construye historia a historia.
  • El adulto no dicta la acción: acompaña, aporta seguridad y aconseja.




Atención sostenida

Para sostener el foco, volver a la tarea y distinguir qué información importa.

Organización y planificación

Para ordenar materiales, pasos, prioridades y objetivos.

Flexibilidad cognitiva

Para cambiar de estrategia, aceptar alternativas y adaptarse cuando algo no sale como estaba previsto.

Toma de decisiones

Para elegir entre opciones, valorar consecuencias y actuar con más criterio.

Memoria de trabajo

Para mantener instrucciones, pasos o ideas mientras se realiza una tarea.

Gestión del tiempo

Para hacer visible el tiempo, anticipar duración y repartir esfuerzos.

Regulación emocional

Para reconocer carga, frustración, miedo o sobrecarga y recuperar una forma posible de avanzar.

Inicio de tarea

Para encontrar la entrada, activar el primer paso y empezar sin depender siempre de un empujón externo.

Inhibición

Para parar, esperar, filtrar impulsos y elegir una respuesta más ajustada.

Persistencia

Para sostener el esfuerzo ante la dificultad sin abandonar demasiado pronto ni romperse por el camino.

Monitorización y revisión

Para mirar el propio proceso, revisar errores, ajustar estrategias y aprender de lo que ocurre.





Para explicar


Ayuda a explicar funciones ejecutivas, bloqueos, emociones, estrategias y apoyos de una forma comprensible para cada edad.

Para observar


Permite identificar señales sin empezar por la culpa: qué Nubarrón aparece, qué función está implicada, qué ruta se ha interrumpido.

Para conversar


Abre diálogo entre niños, adolescentes, familias y docentes con un lenguaje común.

Para entrenar


Se integra en NeuroJuegos, cuentos, tarjetas, láminas, dinámicas y actividades de funciones ejecutivas.

Para transferir


Ayuda a llevar lo aprendido a situaciones reales: empezar tareas, organizarse, estudiar, regularse, pedir ayuda, revisar errores o cerrar una actividad.


3 – 5 años
Serie Descubridores

Descubrir señales con imagen, juego y acompañamiento adulto.

En esta etapa, el Paracosmos ayuda a poner nombre a emociones, espera, inicio, atención, rutinas, turnos, carga y pequeños pasos de autonomía.

6 – 8 años
Serie Exploradores

Explorar y hacer visibles los primeros caminos del aprendizaje.

Se trabajan funciones ejecutivas básicas, rutinas, organización sencilla, tolerancia al error, memoria, atención, instrucciones y primeros recursos de autorregulación.

9 – 12 años
Serie Investigadores

Investigar alternativas, elegir entre opciones y autonomía progresiva.

El Paracosmos permite trabajar la planificación, técnicas de aprendizaje, gestión del tiempo, recuperación de información, revisión de errores, flexibilidad y toma de decisiones.

13 – 16
Serie Estrategas

Definir estrategias de aprendizaje con más profundidad y menos infantilización.

En la adolescencia, el lenguaje se ajusta. Se trabaja identidad, autonomía, estudio, pertenencia, presión, regulación, metacognición, convivencia y toma de decisiones desde propuestas más maduras.